Cómo cuidar un periquito (guía para principiantes)
Jaula, ubicación, higiene, compañía y socialización. Todo lo que necesitas para que tu periquito viva sano y feliz.
Cuidar un periquito es sencillo si cubres bien lo básico. Es un ave económica, pero no es “de adorno”: necesita compañía, espacio y estímulo para estar sano y feliz.
La jaula
- Cuanto más amplia, mejor. Prioriza el espacio horizontal (vuela de lado a lado).
- Barrotes horizontales para que pueda trepar.
- Varias perchas de distinto grosor (mejor de madera natural) y juguetes.
Dónde colocarla
- Un lugar luminoso pero sin corrientes de aire ni sol directo todo el día.
- A la altura de la vida familiar (le gusta sentirse parte), pero con un rincón donde refugiarse.
- Lejos de la cocina: los vapores de teflón (sartenes antiadherentes recalentadas) son mortales para las aves.
Compañía y socialización
El periquito es muy social. Si no puedes dedicarle tiempo a diario, dale un compañero. Para amansarlo, ve despacio: mano quieta, premios, voz suave, sin agarrarlo a la fuerza.
Higiene
- Agua limpia a diario y comederos limpios.
- Baño: muchos disfrutan un platito con agua o un spray suave.
- Limpieza frecuente de la jaula para evitar hongos y bacterias.
Señales de alerta
Acude a un veterinario de aves si notas: plumas erizadas constantes, apatía, dejar de comer, respiración con ruido o dificultad. En aves pequeñas el tiempo cuenta mucho.
Revisa también qué comen los periquitos para completar sus cuidados.
Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Mi Mejor Amigo. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.